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 protección de  la  MADERA

 


 

 Protección de la madera

 

LOS PROCESOS DE TRATAMIENTO

 

  Los objetivos de penetración y de retención del producto van a deber ser garantizados por un proceso de tratamiento que constituye el medio de acceder al resultado. Por contra, si este proceso de tratamiento puede ser una condición necesaria para la obtención del resultado, no es suficiente, en la medida en que esta operación está siempre provista de variantes complementarias sobre los productos de tratamiento, las especies, la preparación de la madera, etc. Es por lo tanto antes de una asociación “especie-producto-proceso” que será puesto en obra. Actualmente, dos procesos principales, con algunas variantes, representan la casi totalidad de los tratamientos efectuados:

- Los procesos de impregnación periférica y sobre todo la inmersión rápida
- Los procesos de impregnación profunda por autoclave vacío y presión

Estos dos procesos se distinguen fundamentalmente. En impregnación periférica, se utilizan las propiedades de penetración y de repartición naturales del producto de tratamiento en la madera. Es pues, un proceso pasivo, ya que la cantidad de producto absorbida por la madera es irregular, no controlable a priori y dependiente de numerosos parámetros (especie, estado de la superficie, humedad de la madera,...). Por contra, en impregnación profunda, la penetración del producto está favorecida mecánicamente por el recurso al vacío y a la presión en autoclave, que es un recinto cerrado. Es un proceso dinámico por el cual es posible regular, en una cierta medida, la profundidad de penetración del producto, como su concentración en la zona tratada. Este proceso permite pués una perfecta maestría de tratamiento y una optimización de sus prestaciones, en función de las exigencias y de los riesgos unidos a la situación en servicio de la madera.  

  LA INMERSIÓN RÁPIDA

 

   PRINCIPIO DEL TRATAMIENTO

Las piezas de madera se sumergen completamente en el producto de protección. Durante esta inmersión, el producto entra por capilaridad desde la superficie de las piezas al interior. La profundidad de penetración y la retención total dependen de la impregnabilidad de la especie y del estado de la superficie de las piezas.

La absorción de producto aumenta con el tiempo de inmersión, pero de una manera que no es lineal. La figura siguiente indica el paso de la curva de absorción para un producto clásico. Se observa siempre un periodo corto de absorción muy rápida (llamada absorción espontánea) durante al menos 10 a 20 segundos, seguida de una disminución progresiva, muy marcada a partir de 30 a 60 minutos, donde se pasa a la inmersión larga, técnica que no se utiliza hoy en día.


En inmersión rápida, es muy importante prolongar la inmersión más allá del periodo de absorción espontánea, porque no es más que en los minutos que siguen que el producto penetra y se reparte en las zonas más lentas de impregnar, incluso si el consumo no aumenta mucho durante esta segunda fase. Es por lo que, en la práctica, para asegurar una buena homogeneidad de tratamiento, la duración de inmersión no debe ser inferior a 3 minutos.

  PRODUCTO DE PROTECCIÓN


Los productos utilizados actualmente en inmersión rápida son esencialmente productos con disolvente petrolífero llamados “productos orgánicos” y productos hidrodispersables o “emulsiones”. Pueden ser sólo insecticidas, (clase 1) o insecticidas y fungicidas (clase 2 y 3 para algunos usos). Deben presentar un valor crítico (cantidad eficaz) suficientemente débil para asegurar la protección de la madera, incluso en los niveles más débiles de absorción.

  MATERIAL DEL TRATAMIENTO

La madera se sumerge en montones en una balsa metálica cuyas dimensiones están adaptadas a las de la madera a proteger. Todas las superficies de las piezas de madera deben estar en contacto con el producto. El nivel en la balsa debe ser suficiente para que el conjunto de montones de madera sea completamente sumergido, sin provocar desbordamiento del producto.

La mayor parte de las empresas están equipadas de balsas automáticas que tienen sistemas de mantenimiento y de movimiento de cargas, con programación de las duraciones de las inmersiones. Estas instalaciones deben estar conformes a un cierto número de exigencias y de reglamentaciones para evitar todo riesgo frente a la salud de las personas o de la protección del medioambiente. Deben tener en cuenta la Reglamentación de las Instalaciones Clasificadas.

  EL PINCELADO Y LA PULVERIZACIÓN

Estos procesos pueden ser cercanos a la inmersión, en la medida en que se utilizan los mismos productos. El resultado obtenido puede ser casi equivalente a condición de que las modalidades de aplicación permitan aplicar una cantidad suficiente de producto, al menos igual al valor crítico. Pero estas condiciones son difíciles de controlar y estos procesos no son, en general, para recomendarlos, excepto si algún otro medio de tratamiento no se puede efectuar. De esta manera, las condiciones de aplicación deberán estar definidas de manera muy precisa, de tal manera que garantice un gramaje suficiente y repartido de forma homogénea y regular sobre todas las superficies de las piezas. Las caras transversales, en el pie de las piezas o en las juntas, deben estar abundantemente pinceladas o pulverizadas, debido a la fuerte absorción de las maderas en el sentido axial.

 

 EL TRATAMIENTO EN AUTOCLAVE


  EL PRINCIPIO

Entre los tratamientos en autoclave, el proceso más corrientemente utilizado actualmente es el tratamiento por inyección llamado proceso Bethell. El principio consiste en llenar enteramente de producto todas las células de la madera hasta la saturación completa (proceso con las células llenas).

Cualquiera que sea el reglaje del ciclo, el principio es el mismo:
- Antes del tratamiento, las maderas deben estar imperativamente secas, a una tasa de humedad inferior a 25%.
- Introducción de la carga de la madera en el autoclave.
- Vacío inicial para coger el aire contenido en las células (vacío de al menos 85% durante 30 a 60 minutos por lo menos).
- Rellenado del autoclave con producto de tratamiento, manteniendo el vacío.
- Parada del vacío y aplicación de una presión de 10 a 12 bares: La madera, vaciada de su aire, absorbe espontáneamente el producto y la presión aplicada permite acelerar la absorción. Esta presión se mantiene hasta la saturación completa, que corresponde al llenado total de los vacíos celulares accesibles. Según las especies y las secciones, esta fase puede durar de 30 minutos a 3 horas y algunas veces más.
- Vaciado del producto.
- Aplicación de un vacío final, destinado a reequilibrar las presiones internas en la madera, a detener el alcance de aire que había sido comprimido durante la fase de presión y para obtener una superficie de madera resudada, sin goteo al salir del autoclave.

La figura siguiente ilustra las fases sucesivas de un tratamiento en autoclave por inyección (proceso Bethell).


  EL PRODUCTO DE PROTECCIÓN


Teóricamente, todos los productos son aplicables en autoclave. Sin embargo, por razones de prestaciones intrínsecas a los productos, de estabilidad o de coste de fabricación, son esencialmente los productos hidrosolubles del tipo sales metálicas los que se utilizan (Ver 3.3.2. “Las familias de productos”). Las soluciones de tratamiento están dosificadas en función de las prestaciones del tratamiento a obtener.

La creosota es todavía empleada para ciertas aplicaciones específicas como las traviesas de las vías del tren y los postes de las líneas. Las utilizaciones y características de la creosota están actualmente reglamentadas por la directiva CEE 94/60 y el acuerdo de transposición francés (Acuerdo del 7 de agosto de 1997 relativo a las limitaciones de puesta en el mercado y del empleo de ciertos productos que contienen substancias peligrosas . Según las especies de madera, el ciclo de tratamiento puede modificarse (proceso Ruping y Lowry) para adaptarse a las especificidades de la creosota.

  PROCESO DE TRATAMIENTO Y CLASE DE RIESGO


Teniendo en cuenta las características y diferencias de las prestaciones entre los diversos procesos de tratamiento, ciertos procesos no convienen para todas las clases de riesgo.

En la práctica, se puede considerar que la penetración máxima esperada en inmersión y en autoclave vacío y presión corresponde, en función del tipo de especie, a los valores indicados en la Tabla siguiente :

PROCESO DE TRATAMIENTO ESPECIES IMPREGNABLES (CLASE DE IMPREGNABILIDAD 1) PRESPECIES REFRACTARIAS (CLASES DE IMPREGNABILIDAD 2, 3 Y 4)

NIVEL MÁXIMO DE PENETRACIÓN

CLASE DE RIESGO MÁXIMA NIVEL MÁXIMO DE PENETRACIÓN CLASE DE RIESGO MÁXIMO

  Inmersión corta

P1 a P4  2
3 (En el caso de exposiciones débiles)
P1  2
3 (En el caso de exposiciones débiles)

  Autoclave vacío y presión

P1 a P9 5 P1 a P5
P7 (con madera redonda cortada)
3
P4 (con madera redonda cortada)


- El pincelado y la pulverización permiten esperar en principio las mismas prestaciones que la inmersión rápida, siempre y cuando se dé un modo de aplicación estricto y controlado.

- El doble vacío permite prestaciones intermedias entre P1 y P5 que dependen, mucho más que en el caso de vacío y presión, en las dimensiones, la forma y la especie de las piezas de madera.

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