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| Protección
de la madera |
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REVESTIMIENTOS
EXTERIORES
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OBRAS
Y EMPLEOS AFECTADOS
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Se
refieren al conjunto de revestimientos exteriores en madera:
- Armaduras y otros revestimientos verticales o sensiblemente
verticales de fachada.
- Revestimientos horizontales de obras (preparaciones de
piezas del bajo-tejado y partes bajas de los colgadizos).
- Tejados en madera, etc.
Estos
elementos pueden ser colocados en obra sobre estructuras con
estructura de madera o sobre paredes revestidas.
Las
maderas colocadas en estas obras son generalmente expuestas a
las intemperies. De todas formas, las condiciones de exposición
pueden ser muy variables, y es en este campo de empleo de
madera en que nos encontramos probablemente la más grande
diversidad de certificados y de riesgos biológicos. Los
riesgos reales deben ser evaluados con cuidado, considerando
las posibilidades de humidificación y sobre todo su
profundidad y duración.
La Tabla
siguiente indica las especies utilizables, y
las especificaciones de tratamiento eventual, en función de
las obras y de sus condiciones de exposición.
Tabla
de Especies utilizables y especificaciones de tratamiento
eventual para los revestimientos exteriores en madera (espesor
inferior a 22 mm, excepto estipulaciones contrarias) en
función de las condiciones de exposición
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CONDICIONES
DE EXPOSICIÓN
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PROBA-
BILIDAD DE RIESGO |
ESPECIES
UTILIZABLES (1) |
ESPECIFICACIONES
DE TRATAMIENTO(2)
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| CLASE
DE RIESGO |
PENETRACIÓN
- RETENCIÓN |
Siempre
resguardado de intemperies
Clima templado
- Bajo las caras del voladizo
- Elementos resguardados por un borde del tejado al
menos igual que su altura
- Cabrio y tarugos bien ventilados |
Ninguno a débil
|
-
Durables en clase 2 con menos de 10 % de albura |
Sin tratamiento |
| -
Otras especies con más de 10 % de albura |
Clase
2 |
P1
- R2 |
|
Ambiente tropical
|
Fuerte
|
- Especies impregnables
- Especies refractarias |
Clase
4
Clase 3 |
P8
- R4
P5 - R4 |
|
Expuesto a intemperies
- Disposición vertical (bien drenado y ventilado,
extremidades abrigadas) |
Prácticamente nula
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Todas
las especies |
Sin
tratamiento (3) |
| -
Disposición no vertical (bien drenado y ventilado) |
Media |
-
Durables en clase 3 con menos del 10% de albura |
Sin
tratamiento |
| -
Otras especies con más del 10% de albura (4) |
Clase
3 exposición débil |
P4
- R3 (impregnables)
P1 - R3 (refractarias) |
Tabla de Especies utilizables y especificaciones de
tratamiento eventual para los revestimientos exteriores en
madera (espesor inferior a 22 mm, excepto estipulaciones
contrarias) en función de las condiciones de exposición
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CONDICIONES
DE EXPOSICIÓN
|
PROBA-
BILIDAD DE RIESGO |
ESPECIES
UTILIZABLES (1) |
ESPECIFICACIONES
DE TRATAMIENTO(2)
|
| CLASE
DE RIESGO |
PENETRACIÓN
- RETENCIÓN |
Expuesto
a intemperies
- Cabrios mal ventilados, suelos a la orilla de un
río, tejas, aguilones
- Drenaje y
ventilación inciertos
- Espesores superiores a 22 mm |
Mediana a fuerte
|
Durables en clase
3 y purgadas de albura |
Sin tratamiento |
| Otras especies
o con albura |
Clase
3 exposición |
P8
- R3 (impregnables)
P5 - R4 (refractarias) |
|
- Retenciones
posibles (todos los espesores) o ambiente marítimo
(<=10km del litoral)
|
Fuerte
|
Especies impregnables |
Clase
4 |
P8
- R4 |
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CLASES
DE RIESGO
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CLASES
DE RIESGO 1 Y 2
Corresponden
a estas clases de riesgo todas las piezas que, a pesar de
estar colocadas en obra en el exterior, no están expuestas prácticamente
jamás a las intemperies, ni a un ambiente climático caluroso
y húmedo de tipo tropical susceptible de llevar a la madera a
una humedad superior a 18-20%.
Es el caso por ejemplo de los revestimientos y de pestañas
colocadas en las partes bajas de los voladizos o de los
tejados, o de los elementos de fachada abrigados por un borde
de tejado suficientemente importante. En este último caso, se
considera generalmente que la profundidad del borde debe ser
al menos igual a la altura de los elementos, pero esta regla
la debe apreciar el constructor, en función de las
situaciones, de la exposición, etc.
CLASES
DE RIESGO 3 Y 4
Todos
los revestimientos que están expuestos a las intemperies de
forma más o menos regular e importante se deben considerar en
clases de riesgo 3 y 4. Pero, en función de la exposición o
de la concepción de las obras, las posibilidades efectivas de
ataque fúngico van a variar entre una situación donde los
riesgos son prácticamente insignificantes, y una situación
donde los riesgos son máximos y corresponden a la clase de
riesgo 4.
Por ejemplo, pestañas verticales, perfectamente drenadas y
ventiladas, y cuyas secciones en madera de pie están
protegidas, apenas están en situación de clase 3 y podrán
prácticamente estar realizadas en cualquier especie, a veces
incluso sin tratamiento. Por contra, los revestimientos
expuestos a un clima marítimo, o con lamas de pestañas oblicuas,
dispuestas en paneles con juntas con ángulos entrantes o con
retenciones de agua, están en clase de riesgo 4 y necesitan
un tratamiento adaptado a los riesgos más importantes. Las
armaduras de madera utilizadas verticalmente en aguilón
expuesto o en tejado están en principio en clase 3 sin
tratamiento, es preferible utilizar pestañas rajadas para
reducir al máximo la entrada de agua. Por las mismas razones,
hay que privilegiar los tejados con fuerte pendiente. Si
la especie elegida debe ser tratada (presencia de albura o
especie no durable), un tratamiento de tipo 3 con un penetración-retención
P8-R3 será necesaria. Con las especies refractarias, se tendrá
la ventaja de asociar a la penetración P5 una retención R4 más
bien que una R3, para compensar en una cierta medida la mala
impregnabilidad y obtener así un comportamiento en servicio
comparable al de una especie impregnable.
Esta aproximación se debe igualmente aplicar para las pestañas
puestas en aguilón.
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EXIGENCIAS
DE DURACIÓN DE SERVICIO
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La duración de servicio esperada debe ser en principio
precisada en el cuaderno de cargas, porque ella condiciona de
hecho la elección de las especies o las prestaciones de un
tratamiento eventual. En ausencia de estipulaciones
contrarias, lo que puede esperar el usuario de manera legítima
es de al menos 10 años, y generalmente de 20 a 25 años.
En ausencia de un tratamiento sobre maderas no durables, las
características del acabado y las modalidades de
mantenimiento podrán tener una influencia notable sobre la
duración del servicio.
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DISPOSICIONES
CONSTRUCTIVAS
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Como para todas las obras en madera, ellas consisten en
eliminar o reducir los riesgos de humidificación profunda y
durable. En efecto, incluso los tratamientos de clase 4 pueden
a veces no ser suficientes para compensar una concepción o
una ejecución particularmente deficiente.
- Cuidar en particular la ventilación posterior del
revestimiento, para una disposición con juicio de los tarugos
y cabrios. Estas piezas deben estar normalmente en clase de
riesgo 2. Si la evaluación de los riesgos, o la constatación
a posteriori de los desórdenes, conduce a una situación en
clase 3 ó 4, es que la estanqueidad y/o la ventilación son
insuficientes o mal concebidas.
Los tejados con armaduras de madera deben tener una pendiente
de al menos 35 a 40º para favorecer el chorreo rápido y
reducir el riesgo de pegado de hojas que contribuirán a la
humidificación del tejado. Las moscas y los líquenes deben
ser regularmente eliminados.
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ESPÈCIES
DE MADERAS UTILIZABLES
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Esta
selección está basada únicamente en criterios de
durabilidad natural y de aptitud a los tratamientos de
protección de las especies. Ella no tiene en cuenta otras
características a valorar para la concepción de los
revestimientos exteriores en madera (características mecánicas,
estabilidad dimensional, aptitud a los acabados, aspecto,
coste, etc.).
SIN
TRATAMIENTO
Las
especies se eligen en función de su durabilidad natural en la
clase de riesgo considerada.
En la práctica, las especies tropicales más corrientes
utilizadas sin tratamiento hasta la clase 3 son por ejemplo el
castaño, el roble, pero que de preferencia se reservan para
los revestimientos que no reciben las intemperies, en razón
de los riesgos de colores de taninos inherentes a estas dos
especies. Entre las resinosas, el douglas, el alerce y el
western red cedar son los más corrientemente empleados.
En las especies tropicales, el angélico, el bété, el dibétou,
el douka, el framiré, el iroko, el sipo,...son algunas de las
especies potencialmente utilizables, fuera de todo criterio de
coste y disponibilidad.
Naturalmente,
todas las especies de origen
tropical deben haber sido purgadas de su albura si es
posible.
CON
TRATAMIENTO
Todas
las especies reconocidas hasta la clase 3. Para la clase de
riesgo 4, se recurre a los pinos esencialmente.
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CÓMO
EJECUTAR EL TRATAMIENTO
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PRODUCTO
Y PROCESO
El
producto utilizado será de la clase de riesgo correspondiente a
la situación de la obra. Si es entregado bajo forma de un
concentrado para diluir en agua: Productos hidrosolubles de
tratamientos en autoclave o productos en emulsión para las
clases 1, 2 y 3 bajo débiles exposiciones, la tasa de disolución
estará cuidadosamente respetada, conforme a las indicaciones
del distribuidor o a las recomendaciones de la certificación
para los productos de tratamiento. Esta tasa de disolución
está casi siempre directamente ligada a la clase enfocada, así
como al abanico de protecciones buscadas (eficacia anti-termitas,
resinosas o con hojas).
El proceso se elegirá en función de la clase de riesgo
enfocada. En la práctica, la inmersión rápida es adecuada
hasta la clase 2, incluso la clase 3 en débiles solicitaciones.
Pero sólo el autoclave de vacío y presión permite una
penetración de producto con
la saturación necesaria en la clase de riesgo 4 como en la
clase de riesgo 3 desde que las condiciones de exposición son
normales. Teniendo en cuenta las exigencias de durabilidad y de
seguridad, siempre es preferible adoptar un tratamiento de clase
4 para llegar, incluso en clase 3, a una retención de producto
en la zona tratada al menos igual al valor crítico de la clase
4.
TRABAJOS
DE LAS PIEZAS TRATADAS
Todos
los trabajos deben ser ejecutados antes del tratamiento. Sólo
los cortes largos se pueden realizar después del tratamiento:
-
En el caso de tratamientos por inmersión, con la condición de
que las secciones en madera de pie colocadas desnudas no estén
significativamente expuestas, y que un pincelado complementario
de las superficies tratadas se realice con un producto de la
misma clase.
- En el caso de tratamientos en autoclave y solamente para las
especies impregnables tratadas P8 en clase 3 ó 4 (pinos), sin
pincelado posterior. Las especies refractarias tratadas P5 no
deben sufrir ningún trabajo posterior.
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PLIEGO
DE CONDICIONES
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SIN
TRATAMIENTO DE PROTECCIÓN
Además
de la clase de riesgo a cubrir, el cuaderno de cargas debe
indicar nominativamente la o las especies elegidas y precisar si
deben ser purgadas de albura o no. En general, se tolera hasta
el 10% de albura. Pero hay que ser consciente de que esta
albura, incluso poco abundante, es degradable y su presencia
sistemática en los embovedados puede fragilizar las láminas y
llevarlo a que desaparezca su estado sólido.
CON
TRATAMIENTO DE PROTECCIÓN
-
EXIGENCIAS MÍNIMAS OBLIGATORIAS A ESPECIFICAR, REFIRIÉNDOSE A
LAS NORMAS CORRESPONDIENTES
La
prescripción podrá formularse simplemente en relación a la
clase de riesgo y, en caso de alternativas posibles (clase 3),
definiendo los niveles de penetración:
1. Prescripción según
la clase de riesgo:
- Para la clase 2:
“Madera tratada conforme a
la clase 2”.
-
Para la clase 3 bajo débil exposición: “Madera tratada
para la clase 3, nivel R3 P4 en especies impregnables o
R3 P1 en especies refractarias”.
-
Para la clase 3 bajo fuerte exposición: “Madera tratada
para la clase 3, nivel R3 P8 en especies impregnables o
R3 P5 (o R4 P5) en especies refractarias”.
-
Para la clase 4: “Madera tratada
para la clase 4, nivel R4 P8 en especies impregnables”.
2.
En las regiones termitadas, precisar que las retenciones deben
cubrir en todos los casos la eficacia frente a termitas. Esto
se traduce en que el valor crítico del producto tiene en cuenta
este riesgo. En todos los casos, pedir que el valor crítico
figure en la oferta.
3.
Precisar la especie querida o posible, verificando que es
compatible con la exigencia de clase de riesgo y de
penetración. Para
la clase 4, confirmar que la especie utilizada debe ser
impregnable (pinos...).
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CÓMO
CONTROLAR EL TRATAMIENTO
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EL
CERTIFICADO DE TRATAMIENTO
El
certificado debe imperativamente acompañar el lote de madera
tratada, con todos los elementos necesarios relativos a su
identificación.
MUESTRAS
Y ANÁLISIS DE CONFORMIDAD
Todas
las maderas tratadas conforme a las especificaciones prescritas
pueden ser analizadas para verificar la conformidad del
tratamiento. El muestreo debe ser realizado con cuidado para ser
lo más representativo posible del lote de madera tratada.
-
Verificar los orígenes en caso de entregas fraccionadas.
- No tomar muestras a menos de 5 cm de las extremidades de las
piezas tratadas por inmersión y a menos de 20 cm para los
tratamientos en autoclave.
- La norma europea EN 351 indica las modalidades de un muestreo
estadísticamente representativo.
El
análisis en laboratorio consiste en extraer todas las materias
activas en la zona de análisis correspondiente al nivel de
protección garantizado.
En la clase 4, el control se da sobre la totalidad de la albura
que debe estar completamente impregnada y contener al menos el
valor crítico de la clase 4. Las zonas de duramen aparente no
son analizadas, pero deben revelar la presencia del producto.
En clase 3 nivel P5, sobre las especies poco o no impregnables,
el control analítico se da en el lateral sobre una profundidad
de 6 mm, en la que se debe encontrar el valor crítico de la
clase 3 (o de la clase 4 si se ha especificado una retención
R4). Por otro lado, la penetración axial a nivel de las maderas
de pie debe revelar, visualmente, la presencia de producto hasta
50 mm al menos. Esta evaluación visual no plantea problemas con
los tratamientos con sales CCA.
CERTIFICACIÓN
DE CALIDAD
Las
maderas certificadas provienen
de estaciones de tratamiento titulares del derecho de uso de
esta marca y regularmente controladas. Durante estos controles,
se toman y analizan muestras. Además, se verifican las
condiciones de trabajo y las modalidades de autocontrol en el
trabajo. El conjunto de estas verificaciones permite reducir, si
no eliminar las necesidades de control de conformidad en obra.

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Revista
PROTECMA
Revista de
Protección de la Madera
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www.esinal.es
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